JARDINERO
Como una pálida dalia aburrida
q anhelaba una vida gozosa
era yo buscando en cualqier cosa
la nepenta salubre perdida;
y hallé tu mano d jardinero
plantando en mí tu encarnada rosa
con su corola d seda hermosa
y el halo albino d su sombrero;
y el botón d su hinchado centro
con su terciopelo morado
su blanca escencia en mí ha vaciado
hundiendo su raíz bien adentro,
para ir al esperado encuentro
d mis propios pétalos negados.
(15--02/14:28)
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