martes, 31 de octubre de 2017

NUESTRO REVOLUCIONARIO AMOR 


Hoy me siento fuerte, 
amplio como el mar, 
como un Viracocha celeste 
o un Cuculcán inmortal. 
Y puedo soportar 
las trágicas visiones 
d Bariloche incendiado, 
del Impenetrable penetrado 
o del petróleo derramado 
aqí, en el delta del Plata, 
x donde apenada 
revolotea mi libertad,
pues no hay Massera 
q me la venga a torturar 
ni desaparecerá 
x un mal parido Videla. 
X qe me siento muy fuerte, 
casi qebracho y piedra; 
hasta podría afirmar 
sin temerme exagerado 
q hoy soy casi tan resistente 
como las Madres d Plaza d Mayo. 
Y como hoy todo lo puedo 
me encaramo en mis deseos, 
remonto bosqes tucumanos, 
y en Santa Cruz 
infinitas playas sin hombre; 
y desde los áridos desiertos cuyanos 
medio continente 
me separa d Misiones. 
Y pienso: 
Ah, peqeño mundo 
¡qé bello y apacible 
se te ve desde la altura 
d la abstracción momentánea 
d tu maldito pasado!. 
Y me dejo hamacar 
en sus aires calientes 
sobre ése verde compacto, 
total, opresivo...
 hasta q, 
en la copa d un lapacho colorado 
te encuentro a vos, 
Amante amado, 
voz d vida 
q mi muerte cotidiana alivias, 
invitándome a llenar tu nido 
q un tucán ha abandonado
qizás embelesado 
o acongojado tal vez, 
x el metafísico rugido 
d las cataratas del Iguazú; 
x ésos raucos lamentos, 
uno a uno sumados 
cada veinticuatro d marzo 
para q no se olvide JAMÁS 
el inagotable horror 
d nuestros desaparecidos...

Y tus caricias me tientan, 
y mis caricias te obligan 
a hacernos uno 
en nuestro masculino amor. 
Vos y Yo, 
y el mundo todo; 
fundiendo y refundando 
religión, cultura, estirpe; 
y en nuestra cópula saltamos 
meciendo la selva y el cielo 
hasta las hondas fauces 
del primordial deseo, 
escondido en la húmeda bruma 
precisamente, 
d ése arcoiris eterno 
d la Garganta del Diablo 
q sea tal vez, realmente 
la Garganta d Trotsky. 
Y nos hundimos 
en el fluir penetrante 
d ésa hacha asesina 
q un Mercado estalinista 
-mercado- 
le asestó a las ideas 
d la humanidad futura. 
Y nos atraviesa 
en nuestra amorosa rebeldía 
aqella bala boliviana 
tallada en acero d oriente 
q desmayó al hombre nuevo 
en el Alma-Fuego 
del Che Guevara; 
xq no ha muerto, 
¡está viva! 
resatañando sus heridas
en todo lo q tiene d puro, 
en todo lo q resta d sano, 
del último pueblo libre 
q, entre Baracoa y Pinar del Río 
x su libertad porfía. 

Y aparecemos con la mestría 
d tu montura indomable, 
d tu cintura infalible, 
en la punta del Salto del Ángel, 
q es la punta d tu miembro, 
q es el sexo d América oprimida. 
Allí tu sangre, 
transfundida con la mía 
se desprejuicia y se derrama 
cruzando estúpidas fronteras 
para gritarle al ADN 
d tanta víctima inocente 
d los 'escuadrones d la muerte', 
q es necesario resucitar 
en campos llenos d flores, 
d Ecuatoriales y Hondurísimos colores, 
q perfumen 
en las narices d los vivos 
el aroma d sus mentes, 
las fragancias d sus sueños, 
las escencias insurgentes 
q a los seres libres reclaman 
la Verdad y la Justicia; 
q les digan a sus necios asesinos 
q pudieron borrar sus cuerpos, 
mas no pueden acallar sus trinos. 

Y de allí, cabalgando apareados, 
centauros d libertad, 
cruzamos los cielos nublados 
desde el Amazonas a Godthaab, 
desde El Petén a Navarino, 
rociando nuestro esperma argentino 
q borra límites, escudos, banderas, 
y la moral inmoral 
del infierno divino; 
del pecado, del castigo...
invitando a todos los seres 
d buena voluntad en la Tierra 
a izar los seis colores 
del respeto y la hermandad: 
el violeta d los negros, 
el azul del esqimal, 
el verde americano 
y el amarillo oriental, 
el naranja d los blancos 
y el q es para todos x igual, 
el Rojo o Colorado, 
tinte d sangre y libertad. 

Y así, 
con tu boca bebiendo mi vida, 
y la mía tragando tu hombría 
brincamos el filo d los Andes 
rebotando d cima en cima, 
flotando d lago en lago, 
inflando cada cortina 
(párpados d las ventanas) 
del Pacífico al Atlántico, 
para desmentir a cada necio 
q diga q somos enfermos 
y demostrar q nuestro destino 
se nuestro libre albedrío. 
Y con la voz del Titicaca, 
ése mítico grito callado 
velado y sideral, 
el d los sueños desvaídos 
d los pueblos traicionados, 
el d la bronca hereditaria, 
y el d nuestro gozo actual... 
¡Estallo. Estallas. Estallamos! 
anunciando a voz en cuello 
del Yukón al Fagnano 
qé vivos y felices estamos 
con nuestro amor condenado, 
reprimido y castigado 
x la democracia, 
q d liberal se maqilla 
y q d la individualidad 
tan sólo defiende 
el libre lucro d avería 
del empresario contumaz, 
q indulta a genocidas 
y sepulta en Reading 
el alma libertaria d Oscar Wilde, 
q condena a George Michael 
mientras, impune, Bill Clinton 
masacra hogares en Bagdad, 
y su Congreso sólo lo enjuicia 
¡x una fellatio extraconyugal! 

En contorsiones d placer 
atravesamos tempestades 
q purifican el alma y la piel, 
honrando nuestras masculinidades, 
y d las mujeres sus femineidades, 
desafiando a la hipocresía 
y la general idiotez; 
y nos abandonamos 
a los caprichos del cóndor Peruano 
q con el aliento huracanado 
d Vinicius y d Arango, 
d Neruda y Silvio Rodríguez, 
d León Ferrari y Ernesto Cardenal 
nos abisma en Macchu Picchu 
con las guitarras en sus alas 
d Yupanqi y Zitarrosa,
d Hernán Gamboa y Jobim; 
y nos materializa en Xocorocho 
en la herencia nativa d Chiapas 
con los rostros transfigurados 
en rasgos Incas-Aztecas, 
Chibcha-Mapuches, 
Cheroqi-Guaraní. 
Con voz d lanza y d fusil 
junto a Marcos y a Sandino 
donde el futuro en torbellino  
siempre lucha x vivir. 

Y descendemos en picado 
hasta acabar en Sierra Madre, 
en Terranova, el Gran Chaco o Medellín, 
abriéndonos el cosmos 
en mas d diez dimensiones, 
moldeándo nuestras mentes 
como un cuadro extraordinario 
d Maurits Escher; 
con el discurso transfinito 
d Georg Ferdinand Ludwig Philipp Cantor; 
y entonces SÍ, 
en una secuencia interminable 
d Alef-unos y Alef-ceros 
nos revolcamos x las costas, 
x las arenas calientes y frías, 
desnudando a mujeres y hombres, 
a niños y ancianos 
con el orgullo sin pudores 
q nos enseñó Walt Whitman 
para fundar en el Nuevo Mundo 
el Bell País d Biel Mesqida. 
(7-2-99/2:20)  

FUEGOS ARTIFICIALES 


Qiero cruzar el universo en tus alas 
y aterrizar en la luna d tus ojos, 
para entregarme con mis sentidos flojos 
a la tibieza roja d tus bengalas. 

Q me envuelvas en un anillo d auroras 
desde los bordes críticos d tus manos, 
para rescatarme del sinfín mundano 
y me alces diáfano hasta el sol d tus horas.

Qiero enredarme en la luz d tus pupilas 
para q me sofoqes con su tempestad, 
el único sinónimo d Libertad 
q pueden disfrutar mis aguas tranqilas; 
y embriagarme con el licor q destila 
el ocal maravilloso d tu amistad.
 
(16y17-9-02)  

TRANSFIGURACIÓN IMPOSIBLE 


Son tus ojos cristal invisible 
con dos lunas d hipnótico jade, 
¿qizás sea el don q a Dios mas le agrade 
pues con ellos se siente invencible?, 

¿qién no se rinde ante tanto candor? 
Es bello tu cuerpo... ¡mas tus ojos!; 
a su lado parecen despojos 
los turbios destellos del Polydor. 

Gustavo, (o Dios, q al fin es lo mismo) 
¿no has podido disminuir su fuego 
sin el riesgo d qedarte ciego? 
¡Q hay universos en sus abismos!... 
y en mi ser se refriega el egoísmo 
d qerer ser tu único testigo. 
(17-8-02/22:20)  

SEMEN ESTELAR 


Como una estrella venida d Oriente 
en vaporoso chador embozada, 
surge tu cara en la paz d mi mente 
q d ésta suerte está prendada. 

Escucho a mi boca implorar con ardor 
en todas las lenguas en q habla el Hombre 
las mágicas cifras del juego d amor 
q encierra la Kabalá d tu nombre. 

Un beso fugaz se filtra en mis dientes 
evocando en mi una reminiscencia, 
es como un vértigo menos q ardiente 
del puro sabor d cuerpo y escencia 
q una vez bebí en tu semen caliente 
y me llevó al cielo d tu inocencia.

 
(16-8-02/18:43) 

JARDINERO 


Como una pálida dalia aburrida 
q anhelaba una vida gozosa 
era yo buscando en cualqier cosa 
la nepenta salubre perdida; 

y hallé tu mano d jardinero 
plantando en mí tu encarnada rosa 
con su corola d seda hermosa 
y el halo albino d su sombrero; 

y el botón d su hinchado centro 
con su terciopelo morado 
su blanca escencia en mí ha vaciado 
hundiendo su raíz bien adentro, 
para ir al esperado encuentro 
d mis propios pétalos negados. 
(15--02/14:28) 

MENA 


¿Adónde está el hueco frío 
en q yo pasaba desapercibido 
cuando las flores secas del olvido 
aún no me embriagaban con su hastío? 

Tu mano d minero avezado 
ha roído el granito d mi escudo 
y violando mi amor desnudo, 
en tus placeres me ha avanzado. 

Siempre lo supe, y yo no qería, 
pero al fin llegó el maldito día 
en q sopló el viento tu alegría 
hasta otras carnes inexpertas 
q te esperaban con las ganas abiertas 
sin saber q también qedarán desiertas. 
(15-8-02/11:25)   

lunes, 30 de octubre de 2017

AQILES Y PATROCLO 


Patroclo, guerrero atlético y bello 
en tus manos la espada delira 
y se estremece d gozo la lira 
en la sombra d tu hermoso cabello. 

Llenas d calma a tu amado Aqiles, 
amo y señor d tu vida y tu orgullo, 
tu compañía es como el murmullo 
q arrulla sus ardores febriles. 

Tu cuerpo bruñido x el sol griego 
sabe el real miedo d la batalla, 
pero en la paz tu músculo estalla 
en el clímax rotundo d un juego 
en q los dos se crean d nuevo 
en la medida q los entalla. 
(10-8-02/16:32) 

EL ÁNGEL DEL COLECTIVO


Descubrir en cada viaje 
entre rostros pensativos 
q llenan el colectivo 
una mirada sin ultraje. 

Anhelo un gesto limpio 
d qien se sabe resignar 
al maltrato d viajar 
sin perder su alma d niño. 

Casi siempre yo la encuentro 
como un ángel solidario 
en el rostro solitario 
d algún muchacho apuesto 
q endulza el gran calvario 
d vivir, x un momento. 
(4-8-02/21:16) 

EL JUICIO 

Busco el valor 
para reordenar 
mi deseo disperso, 
fue en el vapor 
d tu respirar 
q he perdido mis sesos, 
todo el ardor 
q puede soportar 
la carne d mis huesos 
tiene el sabor 
obsceno del mar 
viril del Peloponeso. 
Sabe mi amor 
q va a naufragar 
en la sal d tus besos 
pero el dolor 
no puede anular 
éste innato proceso. 
Nunca el temor 
sabrá coartar 
un impulso confeso;  
ni el juicio d honor 
podrá condenar 
el qimérico exceso. 
(5-8-02/19hs)

SIGNOS Y PASES 


Tus manos d nigromante 
mecen el aire del azul aliento, 
se enrieda en tu piel el viento 
y se postra Dios para besarte;  
dibujas signos extraños 
q Moisés coronado entiende, 
el cielo q tus dedos hienden 
se anida en tus bellos labios;  
para q mi amor se asombre 
llueve alas d ilusiones nuevas 
para q en mis entrañas puedas 
penetrar tu escencia d hombre. 
(5-8-02/17:50) 

SABRÍA 


Si llenara tu cuerpo mis manos 
cuán lejos se iría ésta tristeza 
q acrecienta mi frágil torpeza 
con el horror d un pacto inhumano. 

Si tu barbilla ardiera en mis labios 
con sus sensuales líneas d un cisne 
comprendería el arcano d Rilke 
q d otra vida me trae resabios. 

Si en mi piel el buqét d tu carne 
intrasudara mi innata pulsión, 
sabría mi amor q no es transgresión 
la dulce fruición q enciende tu sangre 
naciendo en mí como una revolución 
con la espontánea urgencia del hambre. 
(5-8-02/17:07) 

OTRO CARTONERO 


El sol sobre sus hombros 
como una capa tibia 
iluminando mi asombro 
d ésa piel curtida. 

Rebusca en la basura 
cartones o comida, 
me afecta su bravura 
d resistir la vida. 

Y sus pómulos impúdicos, 
y sus claros ojos negros, 
y el short en el púbico 
límite d mi infierno. 

¡Ah!, si me miraras con ganas 
yo mi cuerpo te daría 
para q cada mañana 
me siembres d alegría. 
(5-8-02/2h)

EL ÁNGEL DEL COLECTIVO


Descubrir en cada viaje 
entre rostros pensativos 
q llenan el colectivo 
una mirada sin ultraje. 

Anhelo un gesto limpio 
d qien se sabe resignar 
al maltrato d viajar 
sin perder su alma d niño. 

Casi siempre yo la encuentro 
como un ángel solidario 
en el rostro solitario 
d algún muchacho apuesto 
q endulza el gran calvario 
d vivir, x un momento. 
(4-8-02/21:16) 

domingo, 29 de octubre de 2017

EL CARTONERO 


La estampa viril d un joven magro 
guiando un carro desvencijado, 
la rienda floja d su caballo 
sin herraduras y lastimado. 
Dos miradas sin futuro: 
del animal moribundo 
y del hombre deshauciado. 
Con su errar semidesnudo,  
q en mis ganas se ha clavado; 
¡Lo deseo!. Con ése cuerpo sucio 
x la basura d la q vive, 
con su tono bronce-rucio 
x el nuevo sol d octubre; 
pero...¿qé decirle?, 
¿aprovecharme d su desdicha 
x las monedas q necesita...
x el placer d un momento 
q qizás olvide el tiempo?. 
Tendré yo mi alegría, 
tendrá el otro día, 
mas su alma, ¿qé dirá?, 
si es x necesidad 
q prostituye su hombría...
¿será amargo su pan?, 
¿será él d verdad?; 
y la mía ¿qé será? 
si en la cruel adversidad 
d un hombre se ''avilisa''?. 
Sólo carne; con impulsos; 
y la conciencia q molesta. 
¡Allá va!, su suerte a cuestas 
arrastrando un triste curso. 
Y en mí cae el desencanto 
 d otra historia q no es mía. 
Decepción en mi piel vacía 
y el acre gusto del qebranto. 
(4-8-02/22:16)

EL DIVINO CUERPO 


Desearía conocer 
la geometría q rige 
la cadencia d tus pasos, 
q te hacen parecer 
como un brillante dije 
en las playas del ocaso; 
y ése balanceo 
olímpico y seguro 
d tus hermosos brazos 
q abarcan todo el cielo 
con el ritmo puro 
d sus perfectos trazos. 

Qisiera conocer 
la sagrada ecuación 
q modela tus piernas 
y entonces comprender 
la sublime emoción 
q su danza gobierna, 
q dibuja tu pecho 
con la exacta medida 
d un mesiánico deseo 
al ver tu talle estrecho 
coronando la vida 
con tu viril trofeo; 

xq en tí todo es ciencia 
perfectamente planeada 
x un Dios enamorado, 
q te dió la apariencia 
varonil y dedicada 
con la q él siempre ha soñado. 
(2-8-02/19:05) 
ENSIMISMAMIENTO COLECTIVO

¡Cuánta belleza se reúne en un rostro 
abandonado a pensarse a sí mismo. 
Cuánta ternura ése mudo hermetismo 
urge en las ganas secretas del otro!. 

Es cada viaje un torneo inhumano 
q hunde en silencio al atroz colectivo 
entre el elán d su dulce atractivo 
con el pertinaz afán d mis manos, 

q qieren besar su cara d ámbar 
sumido en la luz d la ventanilla, 
acariciar su dorada mejilla 
y disfrutar el sedal d su barba. 

Y aprieto el puño, encerrando en mi palma 
un haz fugitivo d tu barbilla. 
(2-8-02/17:48) 
EL NOMBRE

El luar se filtraba 
x el bosq aledaño 
d olivos y castaños 
q tu sueño acunaba. 

Danzó en tu piel d marfil 
el vual etéreo del tul 
como un fantasma d azul 
q ceñía tu perfil. 

Desnudez deslumbrante 
destellaba tu cuerpo, 
como el arte q el tiempo 
ha deseado labrarte. 

Vi tu mano serena                           
naufragando en la seda,  
desprotegida y qeda 
como una vieja pena. 

Ví tu pié como un marmol 
modelado x Eros 
en las noches d enero 
al abrigo d un árbol. 

Vi los músculos firmes 
d tus piernas d atleta, 
con trazos q a un poeta 
dicen cosas sublimes. 

Vi tu sexo inocente 
coronando tu vientre 
como un fruto silvestre 
q se ofrece latente. 

Tuve ganas d amarte 
a la luz d la luna 
con su lumbre moruna 
q me hacía desearte. 

Viril anatomía 
d un dios q se ha hecho humano.
¡Duerme bello soberano 
del Amor y la Alegría! 

Vi una sombra d olivo 
recostada en tu pecho, 
dejé un beso en tu lecho 
cuando estabas dormido. 

Sentí arder en mis labios 
tu mas hondo secreto, 
tus anhelos discretos 
q me hicieron mas sabio. 

Sentí hundirse en mi boca 
la miel d tu hermosura, 
llenando mis honduras 
con perlas d tu copa; 

con sabor a Gustavo, 
a Eric y a Matyas, 
a épica poesía 
d éstos seres alados; 

a Tadzio y Aschembach, 
a Patroclo y Aqiles, 
a Zeus y Ganímedes, 
a David y Yonatán. 

Y entre todos los nombres 
q la historia te ha dado 
yo tan sólo he guardado 
el q te hace mas Hombre. 
(31-7-02/19:25) 

ZARZA ARDIENTE 


Ardió el fuego entre las zarzas, 
se abrió el cielo, como el mar, 
se cayeron las murallas 
y el sol no qiso avanzar. 

Son milagros d tus alas 
¡Ángel d libertad! 
y d tu respiración q exhala 
perfumes d santidad. 

¿Qé milagros, para éstos días 
has reservado, Gustavo,
para curar tanta insanía 
d éste globo azul desbocado? 
¡Amigo mío venerado, 
te confío el alma mía! 
(30-7-02/13:20) 

TE DEVORO 


Como la miga del pan 
devoro tu recuerdo, 
lo beso y lo muerdo 
con la avidez d mi elán. 

D mi vida es alimento 
tu presencia fugitiva, 
mi existencia está cautiva 
d tu escencia y tu momento. 

Dulce amigo, ¿dónde estás? 
Necesito tu figura; 
mi experiencia no madura 
sin tu risa y sin tu paz; 
sin vos soy incapaz 
d soportar ésta aventura. 
(30-7-02/12:25)