NATURALEZA DORMIDA
¡Ah, tu piel!, como un acrílico d miel
untada sobre la sábana blanca,
reposando en la habitación estanca
me convirtió a tu fé y a ella sigo fiel.
¿Qé oración mas pura q tu inspiración?,
q con cadenciosa coreografía
ondula tu vientre en lo alto del día
provocando mi extática admiración.
¿Cómo acariciarte sin q te despiertes?.
Mi interior se desqicia en mil destellos,
me embriago en el reflejo d tus vellos
desde el pecho hasta el pubis casi inerte.
¡Ah, qé ganas febriles d lamerte!
viéndote dormir tan plácido y bello.
(18-1-03/15:40)
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