sábado, 4 de noviembre de 2017

EL CASTIGO 


En los inimaginables campos del tiempo 
están las partes buenas q me faltan, 
las ganas d vivir, el orgullo y la constancia. 
Nunca podré saber si éste engaño 
x el q nací vencido 
es un juego genitivo q me premia 
con lo q a mi cuerpo le duele; 
la conciente pasividad  
matriz d mis frustraciones. 
Es x ésos campos, en tardes d verano 
cuando el sol se escurre en cucharones 
d caldo d helio hirviente 
q me molestas la realidad mortal d mi mente; 
y para colmo ya no tengo mas 
ése amigo o conocido q me dediqe 
un rato d su voz, su imagen o su oído, 
q me distraiga ésta urgencia d partir 
e inyecte en mis sentidos 
el carcomiente deseo d volver a verlo. 
Es en éstas noches d invierno 
en q la luna contagia su escarcha 
a la miserable desgracia humana, 
q deseo diluírme en el cero, 
y no tengo siqiera un amante, 
o un taxiboy pasajero 
q me mienta q soy su dese. 
Así, entre permanecer vacío aqí, 
rodeado d tanto cuerpo negado a mi sed 
o gozar allá, en los prados d Tao 
mi plenitud en soledad...
no sé cuál es peor castigo. 
(24-2-90/20:05) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario