Ultramarinos
Calma mi sed amigo mìo,
q mis gargantas ya no dan mas;
¡q llenes mi espacio vacìo...
te imploran mis ansias ùltimas!
Puebla mis prados con tus hadas;
suelta tus ñomos en mi Irlanda;
rema en las aguas de mi rada
q la vida paga y demanda.
Atraca, felìz marinero,
tu poderoso remolcador
en èste claro embarcadero
q a ti se abre al sur d mi ecuador.
Para q olvides las tormentas
q en altamar te acongojaron;
q en la soledad te angustiaron
pidiendo a tus manos q no mientan.
No me importa si luego te vas,
eres libre, no soy tu dueño.
Me satisface lo q me das,
te qiero sin celos ni ceño.
No qiero ser tu fiel amante;
deseo simplemente amarte.
¡Ven!, cuèntale a mi cuerpo errante
secretos d ultramar con tu arte.
Sòlo te pedirè, con amor,
q al olvido no me relegues,
si la pena te hunde en el dolor
en mis costas hazlo mas leve.

No hay comentarios:
Publicar un comentario