lunes, 15 de febrero de 2016

Ultramarinos 


Calma mi sed amigo mìo, 
q mis gargantas ya no dan mas; 
¡q llenes mi espacio vacìo... 
te imploran mis ansias ùltimas! 

Puebla mis prados con tus hadas; 
suelta tus ñomos en mi Irlanda; 
rema en las aguas de mi rada 
q la vida paga y demanda. 

Atraca, felìz marinero, 
tu poderoso remolcador 
en èste claro embarcadero 
q a ti se abre al sur d mi ecuador. 

Para q olvides las tormentas 
q en altamar te acongojaron; 
q en la soledad te angustiaron
pidiendo a tus manos q no mientan. 

No me importa si luego te vas, 
eres libre, no soy tu dueño.
Me satisface lo q me das, 
te qiero sin celos ni ceño. 

No qiero ser tu fiel amante; 
deseo simplemente amarte. 
¡Ven!, cuèntale a mi cuerpo errante 
secretos d ultramar con tu arte.

Sòlo te pedirè, con amor, 
q al olvido no me relegues, 
si la pena te hunde en el dolor 
en mis costas hazlo mas leve. 

                                          (27-9-94) (13:38)  

No hay comentarios:

Publicar un comentario