lunes, 15 de febrero de 2016

Todos los caminos 


Si un dìa intentas visitar los castillos del apuesto Urano 
¡hazlo con cuidado!...
caminos llegan muchos, pero regidos por un tirano, 

en cada senda està apostado un cancerbero d su fiereza, 
porta cada uno un arma distinta para qebrar tu nobleza; 

algunos, cual peregrinos, van predicando ignorancias paganas, 
portando santas aureolas, disfrazados d corderos, vistiendo sotanas; 

otros siervos, veràs, se creen apocalìpticos guerreros uniformados, 
son monigotes, pero ejecutan los crìmenes q predican los prelados; 

Son la dupla mas funesta q hostiga a los hombres libres, 
nacieron para ser paràsitos, para otra cosa son inservibles.

Millones inmolaron en las hogueras d la "Santa Inqisiciòn", 
continuaron el holocausto con sus guerras d "evangelizaciòn"; 

timando y robando en nombre d Dios, el mundo azotan, 
y sus macabros "ejèrcitos para la paz" el orbe enlutan.


Un tercero "mas civilizado", con su perorata crearà una entente, 
hablarà d derechos, d leyes, organizaciòn y justicia...¡Miente!. 

Cuando lo hayas votado te negarà, y d las promesas hechas se reirà. 
Progres o Fachos, ninguno en el poder te reconocerà.

El cuarto, no te atacarà, pero te exiliarà en una isla d soledad, 
ejerce la maldad perfeccionada, travestida d pèrfida bondad; 

palpando tu hombro, paternalmente, filosofarà sobre la desviaciòn, 
y lo inevitable q se hace, en resguardo moral, la discriminaciòn.

Para vencer a èstos energùmenos deberàs enfrentarte a ellos, 
dar la cara, exigir tus derechos, ¡con cautela, no permitir atropellos!. 
Existen tambìèn los renegados, q por sus descuidos enfermaron, 
las innumerables delicias del Templo del Falo los deliraron, 

las probaron todas, con morboso desenfreno; olvidaron el Arte. 
El Amor les diò su castigo, y ahora, rencorosos, qieren contagiarte.

Hay muchos infectados, por desgracia, q no saben q lo estàn; 
su sangre porta el virus d la muerte...¡q es tan fàcil d evitar!

Con escudo de làtex, vence necedad e inconciencia, 
y disfrutaràs lo purìsimos manjares del jardìn d la Sapiencia.

Una vez q hayas llegado ¡goza!, respetando a tus amados, 
y no te descuides, los peligros siempre acosan nuestros desenfados.

                                                             (2-9-94) (18:40) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario