Sin Ser
de la brillante luz
de mi interior,
y vago alegremente
por la senda destinada,
el camino obligado
de mi albedrìo.
Lentamente encaro
las apremiantes curvas
del seguro riesgo;
pues me sobra la falta d Fè,
y adolezco un exceso d Amor...
Y llego al comienzo d la Nada,
adonde se termina Todo.
Asì muero felizmente
mi triste y corta vida.
(1993 - para Matyâs Becvarov)

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